Originarios de la exquisita gastronomía mexicana, los chilaquiles son un platillo que combina lo crujiente de las tortillas fritas con la intensidad de la salsa y la frescura de los acompañamientos.
En nuestro viaje a San Miguel de Allende las señoras que prepararon los desayunos cocinaron unos chilaquiles muy buenos y sencillos. El secreto de unos buenos chilaquiles es la salsa.
Ingredientes:
- 1 paquete de tortillas de maíz
- 2 tazas de salsa roja o verde
- 1/2 cebolla finamente picada
- 1/4 de taza de cilantro fresco picado
- 1 taza de queso fresco desmenuzado
- Aceite vegetal
- Sal al gusto
- Opcional: crema agria, aguacate en rodajas, frijoles refritos y huevos.
Modo de preparación:
- Cortar las tortillas de maíz en triángulos o en cuartos y freírlas en aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes. Escurrir el exceso de aceite con papel absorbente.
- En una cacerola, calentar la salsa a fuego medio hasta que hierva. Agregar las tortillas fritas y mezclar bien para cubrirlas con la salsa.
- Cocinar durante unos minutos hasta que las tortillas se ablanden ligeramente pero aún estén firmes. Agregar sal al gusto.
- Servir los chilaquiles en un plato y espolvorear con queso fresco desmenuzado, cebolla picada y cilantro.
- Acompañar con huevos fritos, crema agria, aguacate en rodajas y/o frijoles refritos si lo desea.


