Fresas Deshidratadas

Las fresas deshidratadas son deliciosas en cereales, o solas como  snacks. Secar las fresas es muy sencillo ya que por la acidez que contiene la fruta no es necesario agregarle limón u otros químicos como a los duraznos o manzanas.

Para deshidratar las fresas puedes usar el deshidratador de alimentos el cual con la temperatura constante tienes más control del producto final. También puedes usar tu horno usando la temperatura más baja. 

Para secar las fresas, es necesario cortarlas en rodajas o rebanadas de tamaño uniforme. Con un cuchillo afilado, corta las fresas en rodajas transversales o de arriba hacia abajo; la dirección en la que se cortan es menos importante que el grosor. Las piezas deben tener aproximadamente el mismo grosor o no se secarán uniformemente. Las rebanadas pueden ser de 1 cm a dos cm de grosor.


Equipo especial:

Deshidratador de alimentos o un horno que pueda programarse a una temperatura menor de 200ºF/93ºC.

Ingredientes:

Fresas

Metodo de preparación:

  1. Coloca las rodajas de fresa en las bandejas del deshidratador de modo que haya al menos un centímetro de espacio entre las rodajas.
  2. Ajusta la temperatura del deshidratador a 135 F /57 C. Se necesitarán de 8 a 10 horas para secar completamente las fresas; de 10 a 12 horas si deseas que estén crujientes. Las piezas deben sentirse totalmente secas al tacto cuando estén listas.
  3. Cuando las fresas deshidratadas estén frías colocas en  frascos de vidrio.

Duraznos deshidratados

Durante este verano hemos estado intercambiando frutas que crecemos en el jardín con nuestros amigos. Nosotros intercambiamos moras negras y ciruelas por duraznos. Cuando tenemos fruta extra tiendo a deshidratar o congelar la fruta para usarla más tarde. Como tenía muchos duraznos, los deshidrate para usar en granolas o panes. 

Para deshidratar los duraznos puedes usar el deshidratador de alimentos el cual con la temperatura constante tienes más control del producto final. También puedes usar tu horno usando la temperatura más baja.


Duraznos deshidratados

Equipo especial:

Deshidratador de alimentos o un horno que pueda programarse a una temperatura menor de 200ºF/93ºC.

Ingredientes:

  • Duraznos
  • ¼ taza de jugo de limón
  • Agua

Modo de preparación:

  1. En un tazón profundo agrega agua y el jugo del limón. En él remojaras las rebanadas de durazno por unos 15 minutos. Esto es para evitar que los duraznos se oxiden y tomen un color muy oscuro durante el proceso de deshidratar.
  2. Lava y corta los duraznos en gajos delgados y colócalos en el agua mientras rebanas los otros duraznos.
  3. Coloca los duraznos en las rejillas del deshidratador.
  4. Programa la máquina a una temperatura de 135ºF /57ºC y deja los duraznos deshidratar aproximadamente 6 hrs. Si los vas usar como ingredientes en otras recetas el durazno no tiene que quedar crujiente o muy seco pero tampoco con consistencia pegajosa. 
  5. Si estás planeando usar el horno, necesitarás rejillas para enfriar galletas, ya que estas son las que colocarás dentro del horno con los duraznos.
  6. Calienta el horno a la temperatura más baja a la que se pueda programar. Con este método la temperatura  y el tiempo en el horno son variables.

Mañana prepararé granola con los duraznos secos, ¿En qué otra receta me recomiendas usarlos?

Tomates deshidratados

Durante el invierno es difícil encontrar tomates jugosos y con sabor. Los tomates que se encuentran en el supermercado durante el invierno y la primavera han sido crecidos en invernaderos o son de exportación.

Un truco que he aprendido es de rostizar los tomates a baja temperatura por varias horas con aceite de oliva para concentrar el sabor de los tomates.

Tomates Deshidratados

Ingredientes:

  • 12 tomates cortados por la mitad
  • 1/2 taza de aceite de oliva
  • 2 cucharas de azúcar
  • pimienta negra
  • Sal de mar

Procedimiento:

  1. Calienta el horno a 250ºF/120ºC
  2. En una charola para hornear coloca papel de aluminio.
  3. Coloca los tomates con el corte hacia arriba.
  4. Rocéa los tomates con el aceite de oliva, el azúcar y la pimienta negra.
  5. Hornéalos por tres horas o hasta que empiecen a quedar un poco arrugados. Ten cuidado de de que no se sequen demasiado.
  6. Transfiere los tomates a un plato y rocíalos con la sal de mar.

Puedes servir los tomates con queso mozzarella, ensaladas o en sandwiches.